¿Cuáles son tus límites? ¿Son tuyos, heredados o impuestos? ¿Son reales? Tu miedo te pone barreras, te disuade, te pone más trampas que todos tus enemigos juntos. Pero miedo a qué, realmente tienes miedo fracasar o por el contrario es miedo a que te salgan bien las cosas.
El miedo al éxito se da en personas con baja autoestima. Temen ser rechazados por su entorno, o no ser merecedores.
Cuántas veces has oido de tus padres, amigos, conocidos decirte: no lo vas a conseguir, anda que no es complicado, son frases hechas y nadie se plantean de dónde vienen.
El otro día me dijeron :"¿Pero sabes hacer eso? ¿Lo has hecho alguna vez? No te va a salir" Estoy segura de que me lo dijeron sin maldad. Conteste que ya aprendería y que alguna vez tenía que ser la primera. Busqué un poco de información y salió bien. También es cierto que hice algo bastante sencillo, cortar un tubo de aluminio no es muy complicado.
No voy a repetir esa frase que tanta pasta les ha hecho ganar a los escritores de manuales de autoayuda. No, aunque lo deseas con mucha fuerza no serás capaz de ser el mejor en todo. Pero con esfuerzo y trabajo harás algunas cosas bien y otras de maravilla, porque a todos se nos dan algunas cosas mejor que otras. Además, cuando generas una dinamica de trabajo vas descubriendo facetas y conociendo personas con las que compartir y de las que aprender. Si trabajas tus límites, cada vez estarán más lejos y esto hará que aumente tu autoestima. Pero eso ya deberías saberlo.
Además los limites son con frecuencia heredados. Una madre que tiene vértigo,lo transmite de forma inconsciente a sus hijos. Por eso es importante revisar, de vez en cuando, tus miedos. Analizarlos, saber si son realmente tuyos o por el contrario te los han contagiado. Es importante saber dónde estás, si es donde te gustaría, dónde quieres llegar, si sabes cómo llegar y cuál será tu mejor forma de hacerlo.
Es normal sentir miedo y tener dudas. Es importante que te guste lo que haces. Dicen que la felicidad no está en hacer lo que amas, sino amar lo que haces. Más constructivo que juzgarte y estar pendiente de los juicios ajenos, es concentrarte en aprender y disfrutar.